Cargás créditos de comida para tu equipo. Cada persona elige qué pedir y cuándo, desde la app, y le llega donde esté: a la oficina o a su casa. Vos ponés el presupuesto; ellos eligen el menú.
Sin formularios ni mails. Movés dos barritas, ves el número y si te sirve nos escribís.
cocinando en Montevideo, con cocina propia. No somos un intermediario que reparte la comida de otro.
de logística para vos. No hay que juntar pedidos, ni coordinar entregas, ni perseguir a nadie: cada persona pide sola desde la app.
de uso es lo que reportan las empresas uruguayas que ya dan este beneficio, y aparece siempre entre los mejor puntuados en las encuestas de clima.
El dato de uso y de valoración proviene de casos publicados de empresas uruguayas. Hay que citar la fuente o reemplazarlo por datos propios antes de publicar.
Lo armamos con vos una vez y después funciona solo. Nadie de tu equipo de RRHH tiene que hacer nada todos los meses.
Cuánta gente, cuántas comidas por persona al mes y cuánto cubre la empresa. En una charla queda cerrado.
Una planilla con los mails de tu equipo. Nosotros los damos de alta y cada persona recibe su acceso.
Entran a la app, eligen del menú de la semana, el tamaño y el horario. Reciben en la oficina o en su casa.
Todos los meses vuelven a cargarse solos. No se acumulan, así tu presupuesto es siempre el mismo y previsible.
Los beneficios de comida no se caen por caros. Se caen en la semana tres, cuando alguien dice «otra vez pollo». Todo nuestro sistema está armado para que eso no pase.
Cinco opciones distintas de almuerzo, no un menú único que hay que aceptar. El postre y el licuado se suman si el plan los incluye.
El menú cambia todas las semanas. Nadie come lo mismo dos semanas seguidas, y esa es la razón por la que el uso no se cae en el mes tres.
Todos los días hay una opción vegana y una vegetariana entre los cinco platos. Nadie queda afuera del beneficio.
Sin gluten, sin lácteos, sin frutos secos o simplemente lo que no te gusta: cada persona lo carga una vez en la app y deja de ofrecérselo. No hay que avisar cada vez.
Llegan etiquetadas con el nombre de cada persona y el plato que eligió. Nadie abre tapas para ver cuál es la suya, y las opciones sin gluten o sin lácteos vienen marcadas.
Cada persona deja armado su pedido habitual y solo entra a la app cuando quiere cambiarlo. Es lo que hace que el uso del mes tres se parezca al del mes uno.
No hay un único modelo. Lo definimos según tu presupuesto y qué querés que sienta tu equipo.
La empresa carga los créditos completos y la persona no pone un peso. Es el beneficio que más se valora y el que más se comenta puertas afuera.
La empresa cubre la mayor parte y cada persona completa una diferencia chica desde la app. Es lo que hacen la mayoría de las empresas uruguayas que dan este beneficio: cubren entre el 70% y el 90%.
La empresa no pone dinero: consigue para su equipo un precio mejor que el público y la comodidad de tenerlo resuelto. Cero impacto en el presupuesto.
Movés las barritas y ves lo que te costaría por mes. Si te cierra, nos escribís con todo ya calculado. Si no, no perdiste nada.
Te llega el mensaje con todos los datos ya escritos. Vos solo apretás enviar.
Por su cuenta, tu colaborador no puede llegar a estos valores ni con la mejor promoción bancaria. El volumen de la empresa es lo que lo hace posible.
Valores de referencia con IVA incluido. Los precios a la empresa se facturan más IVA. La comparación con la promoción bancaria depende de las condiciones vigentes del banco.
Tocá cada fila para ver por qué.
Sabemos que meter un beneficio nuevo en una empresa es una decisión que se demora. Por eso proponemos empezar chico: un mes, un equipo, sin contrato ni permanencia.
Para que se lo pases a quien decide sin tener que explicárselo vos.
Cada colaborador puede referir hasta dos personas de su entorno cercano, que compran directamente con nosotros y tienen un 15% de descuento permanente por estar vinculadas a tu empresa.
El familiar abre su propia cuenta, elige sus días y sus horarios, y paga él. La factura de la empresa no cambia ni un peso, y RRHH no tiene que hacer absolutamente nada.
No depende de dónde ni cuándo coma el colaborador: es un cliente nuestro con su propia entrega. Puede pedir tres días o veinte, en su casa o donde esté.
El descuento es permanente mientras la persona siga en la empresa, y no se acumula con promociones bancarias: se aplica la que más le convenga.
Dos minutos por la planta: cómo entran los insumos, cómo se cocina y cómo se arma cada caja. Lo mirás ahora y se lo mandás a quien decide.
Todo se elabora acá. No compramos comida hecha ni subcontratamos a nadie.
Nuestra nutricionista y nuestro equipo de cocina arman el menú cada semana.
Y ahora damos el paso a las empresas, con la misma cocina, el mismo equipo y la misma obsesión por hacerlo bien.
Reseñas reales de Google.
Un WhatsApp aparte del general, atendido por el equipo que arma las propuestas corporativas. No competís con las consultas del día a día.
Cada vianda va etiquetada con el nombre de la persona y lo que eligió. Si algo no llegó bien, lo detectamos nosotros y lo resolvemos: no tenés que investigar vos.
Contanos cuánta gente son y en el mismo día te mandamos una propuesta con números concretos. Sin reuniones eternas.
No es el WhatsApp general de Deliviandas: este canal lo atiende el equipo que arma las propuestas corporativas.