El agua sigue siendo lo principal, pero no tiene por qué ser lo único. Lo que conviene evitar es el azúcar líquido, no la variedad.
Sí
- Agua con rodajas de limón, pepino, jengibre o menta. Preparás una jarra a la mañana y dura todo el día.
- Infusiones frías o calientes sin azúcar: té verde, rooibos, manzanilla, boldo, cedrón.
- Agua con gas. Para muchas personas es lo que reemplaza a la gaseosa.
- Mate y té, con moderación por la cafeína.
Mejor no
- Gaseosas, incluidas las light: mantienen el gusto por lo muy dulce.
- Jugos de caja y néctares, que tienen tanto azúcar como una gaseosa.
- Bebidas deportivas y energizantes, salvo que estés haciendo deporte de verdad.
Un truco simple: dejá una botella de un litro y medio a la vista, en el escritorio o en la cocina. Lo que se ve, se toma. Lo que está guardado en la heladera, no.
Empezá el día con un licuado
Medio litro de fruta y vegetales, listo para tomar, sin licuadora y sin lavar nada.
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